Entre en la habitacion bruscamente, arrojado por la fuerza de Fabbiano, y esa delicadesa tan marcada en el, como la que tiene un barbaro al cortar un arbol. Luego de ese hecho, me pidio perdon, alegando que "fue de imprevisto, y tuvo que hacerlo lo mas rapido posible, para que nadie se de cuenta a donde se dirigian, o quienes faltaban". Me tome el brazo, y me lo frote un poco con mi mano, dolia algo. Cuando retome el control de mi situacion, vi a mis compañeros de cuarto sentados, rodeando "L'Table Le'destinee", Con sus siervos a sus lados, mirandome fijamente a mi y a "la muerte", como expresando un poco de desagrado de la situacion, y de mi llegada tarde. Rapidamente, tome asiento en mi posicion, La VIII, y simplemente preste atencion a la charla que tenian. Lo mismo hizo Fabbiano. Mi sierva me abrazo como de costumbre, Fiel como ella sola, siempre me esperaba antes de que yo apareciera.
Unos cuantos minutos mas tarde, V se paro, y aplaudio dos veses con sus manos. Una cortina se abrio y dos tipos enormes traian una esfera de crital, la cual encerraba una joven, la apoyaron sobre la mesa y se marcharon. De repente, V se sento otra vez, tomando la posicion de su arcano, La de serio y regio sacerdote, y dijo:
"Veanla aqui, la pitonisa arcana, nuestra ama y señora, y la de nuestros destinos, ahora simplemente, dejemosla hermanos, hacer su trabajo, y unamos nuestros corazones con el de ella". Al instante, la joven comenzo a armar frases en un idioma sin sentido, y tomando un cuchillo con joyas e inscripciones, comenzo a cortarse la mano y a bañar el cristal en sangre, mientras esta formaba figuras del futuro.
En ese mismo instante, sin que nadie lo sospeche, un hecho aun mas macabro estaba por ocurrir en los pasillos del palasio de Annacletto...
jueves, 6 de enero de 2011
Capitulo II: Los arcanos
Publicado por Gabrielle Moongrace en 19:00
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